El día 2 de marzo de 2022, a la edad de sesenta y siete años, nos ha dejado Maria Genescà i Sitjes, la que fue durante muchos años la bibliotecaria titular del Observatorio del Ebro, impulsando la Biblioteca en era digital y dando a conocer su rico patrimonio de historia de la ciencia.

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Maria, que era licenciada en biblioteconomía y documentación, empezó su trabajo en la biblioteca del Observatorio del Ebro en 1983, pero desde la Facultad de Física de la Universidad de Barcelona. Entonces parte de la hemeroteca del Observatorio se encontraba en esa facultad. En esa época, nuestra biblioteca no disponía de un catálogo electrónico. Con gran determinación y con el soporte técnico del Padre Ernest Sanclement, SJ, Maria Genescà empezó a digitalizarlo usando un ordenador IBM PC portátil. Con una gran visión, decidió utilizar descripciones internacionales estándares, para estructurar la base de datos, pensando ya en posibles futuras colaboraciones con otras bibliotecas. Así, estructuró la base de datos siguiendo las normas ISBD (que se acababan de publicar en catalán).

En 1989, la parte de la biblioteca que había en Barcelona volvió al Observatorio y Maria tomó la decisión de venir a trabajar a Roquetes. Empezó así a conocer el fondo de la Biblioteca, donde no solamente había revistas científicas de actualidad, sino también un importante fondo histórico de libros, boletines, mapas, fotografías y una gran diversidad de otros materiales. Durante aquellos años de análisis y exploración del fondo, creyó que era fundamental enfocar el trabajo de la biblioteca hacia la vertiente patrimonial. Por esta razón empezó con la divulgación del fondo en diferentes publicaciones y foros.

Durante los años 1991 y 1992 cargó los registros de nuestro catálogo de revistas en el catálogo de la red de bibliotecas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. En 2009, cuando la biblioteca del Observatorio se integró en la red de Bibliotecas de la Universidad Ramon Llull, exportó de nuevo los registros hacia su catálogo y hacia el Catálogo Colectivo de las Universidades de Cataluña. De esta forma Maria hizo accesible el catálogo de la Biblioteca a estudiosos de todo el mundo.

Desde el principio, vio el potencial de la Biblioteca y ordenó y reagrupó los distintos fondos dispersos en ella. Así, con gran entusiasmo y mucho trabajo, descubrió distintos fondos olvidados y dio a conocer y valorizó algunas de las únicas colecciones y obras de nuestro patrimonio. De esta manera, dio a conocer las diferentes colecciones y obras ligadas al científico y mecenas JJ. Landerer, también descubrió el legado bibliográfico de Narcís de Monturiol, que se encuentra en nuestra biblioteca, o el legado de la Revista Ibérica, fundada en el Observatorio del Ebro.

Su buen trabajo de divulgación puso a la biblioteca del Observatorio del Ebro en un lugar destacado en el ámbito de la cultura científica, impulsando exposiciones como: Els llibres de Monturiol: la biblioteca d’un inventor (2010)”; ”Els jesuïtes a les Terres de l’Ebre: servei i ciència (2011)”; “J.J. Landerer: científic, divulgador i il·lustrador (2012)” o “Ibérica: divulgació, ciència i enginys (2013)", itinerante en Barcelona, Terrassa y Tortosa”. También escribió artículos como: “2002-L’Empremta d’un passat històric: Patrimoni documental a l’Observatori de l’Ebre” o publicaciones como las misceláneas 40, 46 o 47 del Observatorio del Ebro.

En 2018, después de treinta y cinco años de trabajo intenso en la Biblioteca del Observatorio, Maria se jubiló. Su entrega y pasión por el trabajo permitieron que nuestra biblioteca sea conocida como un referente en historia de la ciencia y su bondad y sencillez estarán siempre en nuestro recuerdo. Que descanse en paz.